martes, 7 de enero de 2014

Los crepes suzette de mi padre... ¿En el cielo hay Wi-Fi?


Érase una vez un papá que viajaba por el mundo por motivos de trabajo. En su empresa fabricaba y comercializaba maquinaria para calzado y para coser el pelo de las muñecas.

Cuando regresaba a casa, después de un largo viaje, abría su enorme maleta sobre la moqueta del salón y repartía regalos para todos, mientras contaba sus aventuras. Era un momento muy especial.

De aquella maleta salían, por ejemplo: perfumes para mamá, vestidos mejicanos, mangos y papayas (que en aquella época eran frutas raras en España), alfombras de la India, exóticas "chuches", maquinitas de videojuegos y casi siempre una preciosa muñeca para su hija (regalo de algún cliente).


Los viajes eran algo ocasional, normalmente éste papá estaba en casa, y los fines de semana tenía todo el tiempo del mundo para ayudar a sus hijos con los trabajos del colegio. 

A éste papá le encantaba comer bien, y era capaz de recorrer kilómetros para degustar sus manjares preferidos:
- Unos pastelicos de carne de Murcia.
- Las tortitas saladas de Benijófar.
- Las alcachofas en conserva de la Vega Baja.
- Un caldero en el Mar Menor o ¡en Mojácar!
- Las toñas de La Purísima, en Crevillente.
Era lo que hoy en día se conoce como "foodie".

Les insistía mucho a sus hijos para que se animaran a probar aquellos alimentos que de entrada no les gustaban:
- Nooo meee guuussstaaaaa...
- ¡Pero si no lo has probado! Venga, no seas "melón"... ¿tú crees que papá te va a dar algo malo?

Y así, una y otra vez, con infinita paciencia... hasta que no tenían más remedio que probarlo, y al cabo de los años, terminaban por darle la razón. Poco a poco, sin darse cuenta, estos niños fueron educando su paladar.

Normalmente la que cocinaba en casa era la mamá, pero él tenía sus platos "estrella". Sus especialidades culinarias eran muy apreciadas por amigos y familiares:
- All i oli casero, hecho en mortero.
- Salpicón de marisco.
- Cabello de ángel y dulce de membrillo en conserva.
- Salmón marinado. 
- Kokotxas de bacalao.
- Huevos fritos con patatas muy crujientes.
- Pipes i carases
- Etc, etc...
 

Éste papá era súper goloso, siempre decía que a los postres les faltaba azúcar...  Uno de los dulces que más preparaba eran unas deliciosas torrijas de pan Bimbo para desayunar y algún día como postre especial, los Crepes Suzette, que hoy os cuento.

Vicente se nos fue en 2012 y a él, mi papi, le dedico esta receta, bueno ¡el blog entero!

Cuando pensé en crear esta sección de "HISTORIAS REALES, RECETAS ¡GENIALES!" no pude evitar pensar que mi padre, de haber podido participar, habría hecho algo realmente genial. Además de la cocina le encantaba la fotografía y era un excelente maestro, podía hablar de cualquier cosa, sabía de todo y lo explicaba todo ¡tan bien!

Así que esta primera "receta con historia" va por tí papá, espero estar a la altura ;)

No sé si en el cielo hay Wi-Fi, pero según nos contaban en el catecismo ¡se pueden disfrutar los mejores manjares!



INGREDIENTES (para unos 8 crepes):
1/2 litro de leche
2 huevos
200gr de harina
1 nuez de mantequilla
1 pizca de sal
Un poco de aceite o mantequilla para engrasar la superficie de la sartén

Para preparar la masa de los crepes, batimos todos los ingredientes hasta conseguir una mezcla homogénea y sin grumos (con una batidora se hace mejor, pero puede hacerse a mano). También venden preparados para hacer crepes en tetra brick, no los he probado, porque es tan sencilla de hacer la masa que no merece la pena, además hecho en casa siempre es más natural.

Ponemos al fuego una sartén, la engrasamos con un poco de mantequilla (la untamos con ayuda de un papel de cocina). Vertemos la cantidad justa de líquido y rápidamente movemos la sartén un poco para que la masa se extienda y cubra toda la superficie, con la intención de que nos quede lo más finito posible. Cuando se dore, le damos la vuelta.



Si nunca has hecho crepes a lo mejor el primero te queda un poco grueso, pero con un par de veces que pruebes, enseguida le coges el tranquillo. Lo importante es contar con una buena sartén antiadherente.

Los crepes están deliciosos rellenos tanto de dulce (Nocilla ó Nutella, dulce de leche, con nata o mermelada) como de salado, por ejemplo de jamón york y queso o en esta versión un poco más elaborada que ya os conté: Crepes de cebolla caramelizada, virutas de lomo y emmental

Pero, si se trata de un día un poco especial LOS CREPES SUZETTE son una opción genial.

Crepes "Suzette" (4 unidades):
4 creps
2 vasos de zumo de naranja natural
2 cucharadas soperas de Cointreau (opcional)
25 gr (aprox) de mantequilla
2 ó 3 cucharadas de azúcar


Exprimimos las naranjas para hacer zumo ¡ni se os ocurra usar zumo embotellado de naranja! ¡qué sacrilegio!

Si está muy ácido, añadimos azúcar al zumo (si la naranja está en su punto no es necesario).


Derretimos la mantequilla en la sartén y añadimos 2 cucharadas de Cointreau. El Cointreau es un licor obtenido de destilar cáscaras de naranja, tanto dulces como amargas. Es fuerte, tiene 40º. Se puede incluso flambear.

Pero el Cointreau es opcional, si no tenéis o no queréis ponerle alcohol, la receta sale también muy rica. En cualquier caso el alcohol se evapora con el calor.

Cuando la mantequilla esté derretida, añadimos el licor y el zumo de naranja natural (2 vasos).


A continuación doblamos los crepes por la mitad, dos veces, formando un abanico como se aprecia en la imagen


Los ponemos en la sartén con el zumo y dejamos que se vayan empapando del caldito, a fuego medio.



Les damos la vuelta para que se mojen bien por ambos lados.



Probamos el caldo, si está muy agrio, añadimos un poco más de azúcar (puede ser azúcar normal o glas). ¡Vicente seguro que le pondría! ;)



Dejamos a fuego medio unos minutos, hasta que quede una salsita un poco espesa.


Y por último emplatamos, ¡combinan fenomenal con nata montada!



Os garantizo el éxito de este postre ¡Es una receta genial!

A mis padres, entre tantas y tantas cosas, les tengo que agradecer mi pasión por la cocina y la gastronomía. Gracias a su insistencia puedo decir con orgullo que me gusta prácticamente todo, que sé apreciar la calidad en un plato y sobre todo que sé disfrutar saboreándolo.

Aquellos que conocísteis a mi padre (Vicente Pomares Aracil) y sabéis lo maravilloso que era, espero que os animéis a preparar este postre, que seguro que él estará encantado de que lo recordéis de un modo tan "dulce".

Besos,

Gloria.
 *****

El día 12 de enero de 2014 le escribí a Begoña Rodrigo del "Restaurante La Salita" (Ganadora de Top Chef 2013) a través de Twitter:
 

A los pocos segundos marcó mi tweet como favorito, me retuiteó y me contestó:


Y yo, flipada, le respondí:

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Inmejorable! Un abrazo! Chariuuh

Anónimo dijo...

Se ve que has heredado la dulzura de tu padre. ¡Genial entrada! (Antonio)

Anónimo dijo...

Muy buena receta para una mejor historia. Me voy a animar a hacerla! Amperio

mªjosé dijo...

Fenomenal Gloria!!! Te aconsejo que lo pruebes también relleno de mantecao de la heladería + Bó o Caldós, y verás que contraste más rico!!!!!

Gloria Pomares dijo...

Gracias Chari! Gracias Antonio! Mª José, tomo nota de la sugerencia, qué bueno! Además el helado preferido de mi padre era el mantecao, y si era del Caldós, mejor ;)
Besos!
Gloria.

três dijo...

Cuando me contaste que ibas a inaugurar esta sección para el nuevo año, y vi la cara de emoción que ponías al hablarme de esta primera receta sorpresa, enseguida supe a quién iba a estar dedicada... ¡Cómo no!

Te aseguro que la vamos a poner en práctica, y que la disfrutaremos, y ese momento se lo dedicaremos a él, que seguro que se las ha arreglado, con o sin wifi, para ver este post desde el cielo ;)

MMar

Marga dijo...

Que buena pinta y que bonito todo lo que has dicho, a tu padre le encantará...

Gloria Pomares dijo...

Gracias M Mar!
Sí, la verdad es que me leíste el pensamiento ;)
Qué precioso comentario, me he emocionado al leerlo.
Besitos!

Gloria Pomares dijo...

Gracias Marga!
Sí, está escrito con todo el cariño y eso le llega seguro.
Un besote!

Anónimo dijo...

Desde Getafe y emocionados leyendo tus bonitas palabras te damos la enhorabuena por este gran trabajo. Muchos besos

Gloria Pomares dijo...

Ole! Esa familia de Getafe! Muchas gracias! Me alegro de que os haya gustado. Aunque estemos lejos es como si estuviera con vosotros en esta sobremesa! Besos para todos!

Paloma dijo...

Tuve la gran suerte de conocerlo, y probar su famoso cabello de ángel .......buenísimo
Como persona y goloso no tenía fin

canihacervantes dijo...

Madre mía, amiga! Qué cosa más bonita! No podías haberle devuelto un mejor regalo que este (por todas esas muñecas que traía!)
Yo a tu papi siempre lo recuerdo comiendo! jejee
Un besazo enorme
Caniha!

Gloria Pomares dijo...

Gracias Paloma! Gracias Irene!
Sí, es que Vicente disfrutaba mucho con la comida, bueno... ¡con todo en la vida!
Él siempre decía: "Hay que buscar los buenos momentos, que los malos vienen solos" ;)
Besos!