domingo, 2 de febrero de 2014

Spaghetti con "latica", la historia del universitario con dolor de barriga y... ¡nevera vacía!


Érase una vez un estudiante universitario que llegó a casa, abrió la nevera y contempló con esperanza sus estantes vacíos.


Obviamente, era un piso de estudiantes

El estómago le rugía, por hambre y también por dolor, pues llevaba unos días sufriendo acidez. 

En su despensa había algo de pasta y una triste "latica" de atún. Con ésto me tengo que apañar, pensó:

Tomate frito no le pongo, que me sentará mal,
La pastilla de caldo le dará más sabor,
Un poco de orégano le vendrá genial,
Y con parmesano rallado, mucho mejor

Preparó este sencillo plato de espaguetis y comió tan agusto aquél día, que decidió repetirlo muchas veces más. 

Comentó esta receta con su madre, que sabía cocinar muy bien y normalmente hacía comidas más elaboradas. Sin embargo, supo ver en este plato la comodidad de poderlo preparar sin necesidad de salir a comprar productos frescos.

Y a ella se le ocurrió prepararlos con una "latica" de mejillones en escabeche (siguiendo el mismo proceso, pero en este caso sin queso).


Y colorín colorado, así fue como los espaguetis con "latica" se popularizaron en la familia y a día de hoy son una opción habitual, cuando no hay tiempo para mucho más.



Ingredientes (para 4 personas):

300 gr de espaguetis
1 cebolla grande
1 diente de ajo pequeño (opcional)
3 ó 4 latas de atún en aceite de oliva
Orégano
Parmesano (o el queso que tengas a mano, para rallar)
1 pastilla de caldo de pescado (en su defecto, sal)
2 litros de agua

Elaboración:

Primero freímos la cebolla bien cortadita. Podemos aprovechar para freirla el aceite de las latas de atún. Añadimos el ajo a trocitos minúsculos.


Mientras se sofríe la cebolla, ponemos a hervir el agua. Dos litros o un poco más es buena medida para los 300gr de pasta, y ponemos la pastilla de caldo concentrado de pescado. Así le daremos más sabor a los espaguetis. No añadimos más sal.


Removemos bien para que se disuelva la pastilla. En cuanto hierva el agua, echamos los espaguetis. Enteros, sin partirlos, y en unos segundos, con un poco de ayuda, quedan cubiertos por el agua. Removemos de vez en cuando para que no se queden pegados entre sí.


El tiempo de cocción depende del fabricante, y personalmente creo que hay que ser muy estricto, si quedan "al dente" estarán crudos por dentro y "crunchis" (es una opción, a mí no me va mucho). Si nos pasamos quedarán muy blandengues y pastosos (tampoco mola).

Una vez tengamos frita la cebolla, añadimos el atún, apagamos el fuego, condimentamos con orégano "a mansalva" y mezclamos todo lo que será nuestro acompañamiento para la pasta.


No hemos añadido sal en ningún momento. El atún y el parmesano, que utilizaremos al final, ya llevan.

Escurrimos la pasta. Nada de enfriar al chorro del agua, le quitaríamos el sabor y se enfriaría, no interesa.


Emplatamos con: la pasta, encima el atún y por último el queso rallado. Añadimos un poquito más de orégano.


El queso es importante rallarlo en el momento, para que aroma y sabor se aprecien al máximo. Cada vez soy menos partidario del queso rallado embolsado.

Si se empieza poniendo el agua a hervir a la vez que se corta la cebolla, en 15 minutos está el plato terminado...

... Y en menos de 15 minutos vemos cómo un niño deja el plato. 


Mejoras: añadir unas gambitas peladas (de las congeladas, sin complicarse), o unos buenos berberechos, o un poquito de guindilla, tomates secos troceados, todo esto es aceptable. Aunque si somos fieles a la cocina italiana tradicional, nunca más de tres o cuatro ingredientes.

Personalmente prefiero "salsa de tomate no", ya sería otra cosa. En mi opinión la gracia del plato es que no lleva tomate frito.

Deseo que lo disfrutéis con salud, aunque probablemente ya lo hayáis hecho, pues es un plato muy común. Simplemente espero haber podido aportar alguna mejora con esta receta. 

Un abraaaazo!

Vicente Pomares.
* * * * *

Este universitario es mi hermano, Vicente Pomares, que aceptó sin dudarlo la idea de ser bloguero cocinero por un día y participar en esta sección de HISTORIAS REALES, ¡RECETAS GENIALES!

No estaba muy convencido de publicar esta receta, pues le parecía un plato extremadamente sencillo y un poco simple. Pero, dado el éxito entre sus hijos, amigos y familiares, pesamos que seguramente a muchos de vosotros también os podría sacar de algún apuro en situación de nevera vacía.

Los años universitarios le quedan un poco lejos. Realizador de televisión, hoy ya es un padre de familia que disfruta en la cocina, pero sobre todo en la mesa. Es un gran anfitrión y cada vez que vamos a su casa nos sorprende con productos nuevos, platos diferentes y siempre exquisitos. 

¿Os acordáis del SOLIMILLO WELLINGTON? ¡Pues la receta también era suya!

Besos,

Gloria.

2 comentarios:

três dijo...

Una buena receta y una mejor narración! :))))
Parece algo muy simple, pero es un plato que te puede sacar de más de un apuro. Lo probaremos, Vicente
Besos!

Gloria Pomares dijo...

¡Gracias! Sí, nosotros lo hacemos muchas veces cuando volvemos de vacaciones y no nos ha dado tiempo a comprar ;)
¡Besos!