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jueves, 6 de marzo de 2014

Pollo a la mexicana con buñuelos de maíz

Con unos ingredientes muy sencillos vamos a preparar un plato bien sabroso. Una forma diferente de comer pollo con verduras, al estilo mexicano pero manteniendo la esencia mediterránea. 

POLLO A LA MEXICANA CON BUÑUELOS DE MAÍZ


Ingredientes para 4 personas:

4 contramuslos de pollo, deshuesados y sin piel
1 bote de 400 gr de tomate natural entero pelado
1 cebolla
1 pimiento verde
1 ajo picado fino
1 guindilla ó 2 cucharadas de chile en polvo
2  cucharadas de aceite de oliva
Sal

Para los buñuelos:

100gr de harina
1 huevo mediano
150ml de leche
1 bote pequeño de maíz
sal
pimienta negra molida
aceite de oliva para freír

Elaboración (1 hora aprox):

Preparamos todos los ingredientes, cortamos la cebolla y el pollo a tacos, el pimiento rojo y los tomates también troceados.


Calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva en una sartén grande o cazuela. Echamos la cebolla y la sofreímos hasta que se dore un poquito, junto con un ajito troceado fino.


Añadimos el pollo troceado y lo rehogamos.


Si vamos a usar chile en polvo, echamos un par de cucharaditas y removemos. En caso de no tener chile, podemos poner guindilla. También está rico sin picante si os gusta así.

Añadimos el pimiento troceado,



Y el tomate (sin el caldo que lleva en la lata).


Sazonamos, removemos y dejamos cocer a fuego lento (con la tapadera puesta) unos 20 minutos a fuego suave.


Mientras se cuece el pollo, vamos a preparar la guarnición. Se trata de unos "buñuelos" de maíz, bueno, más que buñuelos son tortitas, porque son planos, pero están riquísimos y son facilitos de hacer.

En un cuenco mezclamos la harina y la sal, hacemos un volcán y echamos en él el huevo. Añadimos poco a poco la leche. Mezclamos hasta obtener una pasta homogénea y echamos el maíz escurrido.


Calentamos aceite en una sartén y con ayuda de una cuchara vamos poniendo montoncitos de masa, teniendo precaución de separarlos un poco para que no se peguen.


Cuando se doren por un lado, les damos la vuelta


Y una vez fritos los dejamos escurrir sobre papel absorbente de cocina, para retirar el exceso de aceite.


Más o menos ya estará listo el pollo, por tanto sólo nos queda servir y ¡a la mesa!


Se puede presentar en una fuente, la salsa de pollo en el centro y los buñuelos alrededor, o bien directamente en el plato para cada comensal.


El pollo con las verduras queda muy rico y sabroso, en cuanto al picante cada cocinero que lo haga a su gusto, pero pensad en los demás, que hay mucha gente que no lo tolera. (Yo no uso chile, sólo una guindilla y la saco antes de servir para que nadie se lleve sorpresas ;)

El punto dulce de los buñuelos de maíz combina fenomenal con la salsa de pollo, y como aporta hidratos de carbono, la verdad es que es un plato único súper completo.

Esta receta es de mi gran amiga Ruth, la sacó de un libro de cocina internacional. Prometo contaros alguna otra receta suya, pues tiene muchísimas y todas deliciosas, es una excelente cocinera.

El día 21 de marzo el blog cumplirá ¡5 años! Y para premiar vuestra fidelidad os tengo preparado un delicioso sorteo.

Estad atentos, del 12 al 18 de marzo podréis participar y ganar una caja de galletas como ésta:


http://www.sumergeteydisfruta.com/p/glorys-gourmet-cookies.html

¡No te lo pierdas!
¡Están de vicio!

Besos,

Gloria.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Carrilleras de ternera al vino tinto con suflé de patata

Las carrilleras son una opción ideal para los días festivos, por una parte porque es una carne que deja escaso margen de error, siempre queda blandita y no hay problema de que se pase. 

Y por otro lado es un plato que nos permite tenerlo hecho con antelación, lo cual es muy importante para poder dedicar toda nuestra atención a los invitados... Porque para pocas veces que nos juntamos, no vamos a estar encerrados en la cocina ¿no os parece?

Con ésta receta se pueden hacer las carrilleras (también se llaman carrilladas) de ternera o de cerdo. Las de ternera son un poquito más caras, pero aún así, sigue siendo una carne económica. En ocasiones puede ser un poco complicado encontrarlas, pero si las encargas en tu carnicería habitual no tendrás problema. 

Fue el carnicero de mi madre el que le dio la pista de preparar las carrilleras con vino tinto y un poco de mermelada de frutos rojos... y yo, rebuscando en mis libros de cocina y experimentando un poquito he conseguido sacar este plato que hoy os presento.

CARRILLERAS DE TERNERA AL VINO TINTO 
CON SUFLÉ DE PATATA



Ingredientes para 2 personas:

2 carrilleras de ternera (300gr aprox de carne por persona)
2 vasos de vino tinto
1 vaso de agua
1 chorrito (unas 4 cucharadas) de brandy (opcional)
2 cucharadas soperas de mermelada de frutos rojos (fresa, frambuesa o frutas del bosque)
Aceite de oliva, sal y pimienta negra molida
1 ramita de romero fresco (para decorar)

Por ejemplo, para 6 comensales: pondríamos 1 carrillera por persona y añadiremos 1 vaso más de vino y 1 vaso más de agua (respecto a la receta para 2 personas). También aumentaremos proporcionalmente la cantidad de mermelada, brandy y demás ingredientes.

Ingredientes para Suflé de patata (4 unidades):

3 patatas medianas
2 huevos (separar las yemas de las claras)
50 gr de mantequilla
sal (una cucharadita aproximadamente)

Para la elaboración de las carrilleras necesitamos una olla exprés. También pueden hacerse en olla tradicional, pero necesitaremos 1h y media ó 2 horas de cocción (aproximadamente).

Ponemos un chorrito generoso de aceite de oliva y, cuando empiece a estar caliente ponemos dentro las carrilleras (previamente salpimentadas).



Vamos dorando la carne por todos sus lados.


A continuación, si tenemos Brandy, echamos un chorrito y reducimos. Y si no, directamente echamos el vino tinto, dejamos que hierva unos 3 minutos...



Añadimos el agua y las cucharadas de mermelada. Removemos un poquito.



Tapamos la olla exprés y la dejamos cocer a fuego medio durante 45 minutos.

Mientras se hacen las carrilleras, aprovechamos para preparar la guarnición que más nos guste. 

Os propongo este puré de patatas un poco diferente, un poquito más elaborado para un día festivo:

SUFLÉ DE PATATA

El primer paso es hervir las patatas. En un cazo con agua y sal, dejamos que hiervan las patatas enteras durante unos 40 minutos.



Las sacamos y cuando se enfríen un poquito, las pelamos. 

Con la ayuda de un tenedor vamos aplastándolas, hasta que quede una pasta fina. Añadimos la mantequilla y la sal.

De los 2 huevos, separamos las yemas de las claras. Añadimos las yemas al puré y también las claras, pero montadas a punto de nieve.



Probamos el puré y rectificamos el punto de sal, esto es importante porque después solidifica y si queda soso, ya tiene poco arreglo ;)

Ponemos el puré en moldes de silicona individuales (no hace falta engrasar) o en flaneras (en este caso, previamente engrasadas con mantequilla).

Introducimos los suflés en el horno precalentado a unos 180ºC



En unos 20-25 minutos (dependiendo de cada horno) los tendremos un poco doraditos por arriba y ¡listos para servir!



¡Ah! ¡Se me olvidaban las carrilleras! Las teníamos en la olla exprés, cociendo 45 minutos. 
Apartamos del fuego y cuando baje la presión de la olla, la abrimos. 
La volvemos a poner al fuego, destapada y dejamos que reduzca el caldo junto con la carne, removiendo de vez en  cuando, con cuidado de que no se pegue, hasta obtener una textura de salsa. Si tenemos mucho caldo, podemos retirar un poco para acelerar el proceso de reducción.

Unos consejos de organización:  
Las carrilleras se pueden tener ya hechas con horas de antelación, a falta de reducir un poco la salsa y terminarlas.

El suflé de patata también puede dejarse preparado, a falta de hornear (incluso ya horneado aguanta bien un golpe de calor en el horno o en el microondas). 

Pues ya tenemos listo nuestro plato para presentar a los invitados, únicamente nos falta decorarlo con una ramita de romero fresco.



En casa últimamente comemos muchas CARRILLERAS, pero no de vaca, sino DE BEBÉ, que están ¡¡todavía más ricas!! ;)



Y como no hay nada más bonito que la sonrisa de un niño, con esta foto de las "Carrilleras de mi hijo Lucas" me despido de vosotros hasta el año que viene. 

Esperando que ejercitéis mucho vuestras carrilleras (señal de que sonréis a menudo)... os deseo que paséis unas felices fiestas y un mejor 2014.

Por lo que a mí respecta, os tengo preparadas muchas sorpresas para el próximo año.

¡Feliz Navidad y Feliz 2014!

domingo, 10 de noviembre de 2013

Salmón a la mostaza con pimientos caramelizados

En nuestra pescadería habitual (Pescadería Pepe, en Rocafort) nos dieron esta receta de salmón al horno con miel y mostaza. Desde la primera vez que la preparé nos encantó el sabor tan agradable que este aliño le aporta al pescado.


SALMÓN A LA MOSTAZA CON PIMIENTOS CARAMELIZADOS



INGREDIENTES (para 2 personas):

1 rodaja ancha de salmón (cortada en lomos)
1 cucharada sopera de mostaza de Dijon
1 cucharada sopera de miel
1 bote de pimientos del piquillo
3 ajos
1 cucharada de azúcar
Aceite de oliva y sal


Necesitamos cortar una rodaja ancha de salmón, para sacar los lomos.





Si no tenéis la suerte de contar con unos pescaderos tan apañaos como  los nuestros (los hermanos Miguel Ángel y Carlos), os explico cómo hacerlo:

Se abre por la mitad


Y se sacan las espinas



Así tenemos dos lomitos mucho más bonitos que la típica rodaja de salmón al corte



En un cuenco mezclamos una cucharada sopera de mostaza de Dijon con un cucharada sopera de miel.


Ponemos el salmón en una bandeja de horno, lo salamos ligeramente y le aplicamos el aliño de mostaza-miel, cubriendo también los laterales.


Introducimos el pescado en el horno, precalentado a unos 180º. El tiempo de cocción será aproximadamente de 20-30 minutos (dependiendo de cada horno).


Mientras se hace el pescado, podemos aprovechar para preparar una sencilla guarnición de pimientos del piquillo confitados.

Cortamos los pimientos en tiras.



Pelamos unos ajos, los cortamos en láminas y los ponemos en la sartén con un poco de aceite de oliva, hasta que empiecen a dorarse. Hay que llevar cuidado y bajar el fuego para evitar que se quemen los ajitos.
Añadimos los pimientos a la sartén, ponemos una cucharada de azúcar, removemos y dejamos a fuego suave unos minutos, dando vueltas de vez en cuando, hasta que se consuma el caldito que sueltan los pimientos.



Comprobamos que el salmón esté en su punto (será necesario abrir un poco el lomo para verlo por dentro), emplatamos con los pimientos y ¡a la mesa!



¡¡Hoy hacemos 6 años de casados!! Cómo pasa el tiempo...



Bueno, estamos más o menos igual ;) pero más felices todavía porque tenemos dos tesoritos: Julia y Lucas.

Y nos vamos a celebrarlo con un arroz meloso de bogavante... ¡ya os contaré qué tal está!

Besos!

Gloria.


jueves, 8 de diciembre de 2011

Confit de pato con "quesoruchos" y compota de manzana


Se acercan las fiestas navideñas y en estos días se multiplican las comidas con familiares y amigos.

A los que hacen de anfitriones muchas veces les desborda el trabajo, por eso he pensado en esta propuesta facilísima de hacer, que apenas tiene preparación. Abrir lata y poco más, al más puro estilo
FALSARIUS CHEF

CONFIT DE PATO CON "QUESORUCHOS" Y COMPOTA DE MANZANA



Ingredientes (4 personas):

1 lata de confit de pato (un muslo por persona)
3 manzanas golden
1 cucharadita de mantequilla
1 cucharadita de azúcar
1 sobre de puré de patata (leche y agua para su preparación)
queso rallado (200gr de Old Amsterdam y 200gr de queso manchego tierno)

Seguramente muchos de vosotros habéis probado el confit de pato en bodas o restaurantes, pero nunca os habéis animado a prepararlo en casa. Hay diferentes marcas, Martiko por ejemplo es de buena calidad y está en muchos supermercados. También hay marcas menos conocidas como ésta que hemos descubierto, que es francesa y la venden en el supermercado Aldi (por 8€ cuatro confits ¡un chollo!)

Abrimos la lata y escurrimos los muslos de grasa, los colocamos directamente sobre una fuente de horno.

Con el horno precalentado a 200ºC tendremos los confits una media hora, hasta que se dore la piel del pato. Mientras vamos preparando nuestra guarnición.

Para mi gusto, el intenso sabor del pato combina fenomenal con la manzana, también con las uvas y con los frutos rojos. En esta ocasión voy a servirlo con manzana.

Las pelamos, troceamos y las pochamos a fuego lento en una cazuela o sartén con un poquito de mantequilla y un chorrito de agua. Tapamos para que se cuezan con su propio vapor y vamos removiendo de vez en cuando, para evitar que se peguen. Puede añadirse una cucharadita de azúcar, a gusto de cada uno.



Las manzanas, conforme se van poniendo blanditas, las vamos partiendo con ayuda de la misma paleta de madera y estarán listas en cuanto se haya consumido todo el caldo (destapar la cazuela si es necesario). Esta vez serví la compota con ayuda de una flanera para que quedara más presentera.

Mientras se van cociendo las manzanas, preparamos el puré. Hacer un puré de patata de sobre no requiere explicación, basta con seguir las instrucciones que vienen en el paquete.





Y ahora llega la parte más creativa de esta receta, los "quesoruchos". Este palabro me lo he inventado para denominar a unos crujientes cucuruchos de queso.

Para prepararlos necesitamos moldes en forma de cono. No son muy fáciles de encontrar, yo los conseguí por internet, gracias a Bazar Victoria. Os dejo el enlace:
BAZAR VICTORIA

Rallamos el queso, con paciencia y cuidado de no llevarnos el dedo detrás.


El queso Old Amsterdam es un queso gouda viejo, con intenso y delicioso sabor. Me han enviado unas muestras y agradezco desde aquí la oportunidad que me brindan de poner mi receta en su web.




Después de varios experimentos encontré que para poder moldear los cucuruchos de queso con relativa facilidad, debía mezclar dos tipos de queso: el gouda y el manchego tierno.
Ponemos un puñadito de queso rallado (mezclados los dos tipos) sobre la sartén caliente, sin necesidad de aceite y esperamos hasta que empiece a dorarse.


Entonces, con una paleta de madera, despegamos cuidadosamente la "tortita" de queso y la colocamos sobre la bancada.

Antes de que se enfríe hay que moldearlo. Nos ayudamos del molde de cono y lo enrollamos.

Es muy difícil que quede un cucurucho perfecto, porque además te estás quemando los deditos mientras le das la forma, pero será suficiente con que se cierren los extremos.

Lo rellenamos con el puré de patata que hemos puesto en una manga pastelera y quedará un Quesorucho de lo más original.

A estas alturas ya tendremos listo el pato, por tanto sólo nos queda emplatar.


Me he quedado con ganas de darle al plato un poco de contraste con algo de color rojo (grosellas o mermelada de frambuesas) pero teníamos mucha hambre y no ha habido más tiempo de florituras.



El confit de pato siempre sale bueno, no falla. Eso sí, tiene un sabor fuerte que no a todo el mundo gusta. Cuando tengáis invitados, mejor preguntad antes.

Últimamente me está costando publicar con la frecuencia que me gustaría. Es que esto de ser madre, trabajadora, ama de casa y bloguera me tiene de lo más entretenida. Pero bueno, a los Reyes Magos les voy a pedir algún libro de cocina y el próximo año espero seguir enseñando lo que se cuece en mis fogones.

¡Felices Fiestas!

Gloria.